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ElCI reconocen el hermoso desafío que significa trabajar para la primera infancia
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Coyhaique, (@JUNJI_Aysen). Desde hace cinco años, gracias a un convenio entre la Junji y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, Conadi, se han incorporado a la educación de la institución los Educadores de la Lengua y Cultura Indígena, ELCI, que están generando un cambio profundo en la valoración de nuestros ancestros, dentro de las comunidades educativas.

Durante una Jornada de Capacitación Intercultural, organizada por la institución, donde participaron todos los ELCI de la región, y que buscó seguir incorporando conocimientos sobre la primera infancia, varios de los educadores reconocieron que ha sido un gran desafío el traspasar sus conocimientos a niños y niñas tan pequeños.

Expresaron que ha significado un trabajo exigente entender el mundo de la primera infancia, pero que se han sentido enormemente agradecidos, ya que una vez que logran la atención de los párvulos, estos son verdaderas esponjas de conocimiento, nuevas generaciones que van cambiando el significado de la cultura indígena dentro de nuestra sociedad.

Así lo describió la ELCI, Teresa Millacari que enseña en el Jardín Infantil “Rayito de Sol” en Chile Chico, al hablar de uno de sus proyectos educativos relacionado con el aprendizaje de las hierbas medicinales: “Cuando llego al jardín, los niños me dicen tía mari mari, ya no tomamos bebida en la casa, tomamos pura agua de hierba. Así que eso para mí es muy gratificante, que los niños valoricen el trabajo, y que les llegue el mensaje a las familias”.

El trabajo con hierbas medicinales de Teresa se integra con los lineamientos institucionales de una educación de calidad, ya que reconoce a los niños y niñas como protagonistas de sus aprendizajes. Todo comenzó con la plantación de las semillas de las plantas medicinales, luego los párvulos aprendieron sus propiedades, los olores, el sabor de cada una de ellas, y en base a este conocimiento, escogieron su planta favorita, la que cada día cuidan y ven crecer.

Marco Fernández, ELCI del Jardín Infantil “Arcoiris” en Coyhaique, declaró que “en el jardín todos los días del año se entrega la lengua y cultura en los pasillos, en el aula, en las actividades. Así se pudo ver durante la celebración de Fiestas Patrias de este año, donde la cultura mapuche fue celebrada igual que la todas las culturas de las zonas del país”. Marco trasmite sus conocimientos, principalmente a través de la música, con la que logra la atención e interés de los párvulos del establecimiento.

Patricio Guaquel, ELCI del Jardín Infantil “Creciendo Contentos” en Aysén, explicó que el impacto más significativo es el valor a la identidad de los niños y sus familias. “Lo realmente esencial es que estamos logrando que entre ellos se identifiquen y se valoren diciendo: “yo soy mapuche”. Entonces cada actividad que hacemos va direccionada hacia ese objetivo. Nos damos cuenta que estamos sembrando en la mejor tierra que se puede sembrar”, sostuvo.

Sandra Naguelquin, asesora intercultural de la Junji Aysén, señaló que es un tremendo aporte el que otorgan todos los ELCI en cada uno de las unidades educativas de la Junji, donde entregan sus conocimientos. “Algunos de ellos incluso han sido reconocidos por su trabajo, y las comunidades indígenas donde pertenecen han sido visualizadas gracias al trabajo que realizan en el jardín”.

Los otros ELCI que se distribuyen en la región son: Silvana Nahuelquin, del Jardín Infantil “Lobito Feroz” en Aysén; Yasnira Quintul de “Los Navegantes” en Puerto Cisnes; Yorka Cheuquian del “Gabriela Mistral” y María José Díaz del Jardín Infantil “Martin Pescador”, estos dos últimos en Coyhaique.