Programa Educativo para la Familia
Antecedentes

El Programa Educativo para la Familia, se enmarca en las alternativas de atención creadas por JUNJI a partir de 1990 como un medio para ampliar la cobertura de atención de la Educación Parvularia. De esa forma se posibilitó el acceso a la educación a niños y niñas que habitan en zonas geográficas aisladas, de baja concentración poblacional, o cuyas familias no desean alejarse de ellos por su corta edad, y que sin embargo desean tomar parte de su educación.

En el año 1991 se crea en la XII región el Jardín Infantil a Distancia el que contempla básicamente las mismas estrategias pedagógicas de la Sala Cuna en el Hogar, es decir trabajo con la familia, uso de Manuales y visitas educativas al hogar, adicionando el uso de la radio, por constituir un medio de comunicación vital para la población que habita en sectores aislados geográficamente. En el año 1997 esta experiencia se traslada al área urbana bajo la denominación de Programa Comunicacional, sumándose durante algunos años el recurso de emisiones televisivas, las que cesan por falta de recursos financieros.

En el año 1994 se implementa el Programa Patio Abierto, el que, manteniendo las mismas estrategias pedagógicas, se diferencia por la frecuencia del espacio de trabajo con los niños, y el uso el día sábado de patios de Jardines Infantiles institucionales como espacio educativo. Finalmente, en el año 1999 se crea en la XII región, el Programa Sala Cuna en el Consultorio, cuya particularidad se da en el trabajo intersectorial con Salud, empleando los consultorios locales como espacios educativos para el trabajo del Educador/a, la familia y sus hijos. Esta modalidad educativa se extiende posteriormente a lo largo de todo el país.

En consideración a la similitud de estrategias empleadas por los Programas Educativos antes descritos (Jardín Infantil a Distancia, Programa Comunicacional, Sala Cuna en el Hogar, Sala Cuna en el Consultorio y Patio Abierto), la institución determina su agrupación bajo la denominación Programa Educativo para la Familia.

Este Programa Educativo releva el rol de la familia como primer educador de sus niños y niñas, ya que en ella se desarrolla el proceso formativo y educativo de mayor relevancia en los primeros años de vida de los niños y niñas. Pone el acento en el desarrollo de procesos educativos intencionados por parte de las familias, para generar aprendizajes de calidad en niños y niñas, con el apoyo profesional de Educadores/ as de Párvulos de la institución. De esta forma, JUNJI se hace cargo real y efectivamente de la existencia de familias que por opción o por las características de las zonas geográficas en que habitan, no acceden a las experiencias tradicionales en Educación Parvularia.

En este contexto, el Programa Educativo para la Familia considera la participación directa y permanente de la familia como agente educativo de sus hijos e hijas, y ofrece un amplio espectro de espacios para el trabajo educativo. Su propuesta metodológica no contempla una asistencia diaria a un establecimiento, sino a distintos espacios y en frecuencias predeterminadas. Sin embargo contempla el desarrollo de actividades permanentes de tipo presencial y a distancia en la que toman parte el Educador/a de Párvulos como responsable del programa, los padres y los niños.

Las actividades de tipo presencial consideran la realización de encuentros educativos grupales de las familias con el Educador/a, el trabajo educativo con los niños en diferentes espacios físicos y el trabajo con las familias en forma individual. Por su parte, las actividades a distancia contemplan: la audición de los programas radiales con contenidos educativos y el trabajo educativo de las familias con sus hijos e hijas en el hogar, con apoyo de Guías.

El Programa Educativo para la Familia se localiza en sectores de pobreza a nivel urbano, rural o semi urbano, con baja concentración poblacional en donde es inviable desde el punto de vista de su rentabilidad el contar con Jardines Infantiles del tipo tradicional.

El Programa Educativo en el Hogar está destinado al trabajo educativo con niños y niñas entre los 85 días hasta su ingreso a la Educación Básica . En forma especial constituye una alternativa para las familias con hijos lactantes, en consideración a los factores culturales que determinan la opción de las familias por permanecer con sus niños en esta etapa de la vida. En el caso de niños con necesidades educativas especiales, la edad de ingreso y egreso se regirá por normativas específicas emanadas del Departamento Técnico.

A su vez este Programa, por el nexo que establece con organismos de la comunidad como Consultorios de Salud, abre la posibilidad de realizar un trabajo educativo con madres embarazadas, especialmente adolescentes, como una preparación a su rol de educadores de sus hijos e hijas.

El Programa contempla dos agentes claves para el proceso educativo de los niños y niñas:

  • Educador(a) de Párvulos.
  • Familiar del niño o niña

En el caso de la modalidad en el Centro de Salud, el equipo de salud se constituye en un importante apoyo en el proceso educativo y de recuperación y prevención de retrasos en el desarrollo psicomotor de los lactantes.

Por las características particulares de este Programa Educativo, más que adscribir a alguna modalidad curricular, el Educador/a aplica principios de integralidad, es decir, considera al niño como una unidad biosicosocial, integra los saberes de las diferentes teorías del aprendizaje, el rol activo del niño en sus aprendizajes, y por sobre todo, hace realidad el principio de realizar un trabajo articulado entre los párvulos, docente, familia y comunidad.

El Programa Educativo para la Familia, en consideración a las estrategias metodológicas empleadas, posibilita el uso de variados espacios de funcionamiento, lo que lo constituye en una alternativa de atención educativa de alta factibilidad y proyecciones a nivel institucional. En este escenario, el trabajo educativo que se realice con los niños y sus familias, sea este grupal o individual, puede darse en los siguientes espacios:

  • Locales comunitarios habilitados como Centros de Actividades.
  • Salas o Patios de Jardines Infantiles institucionales,Centros de Salud, Salas Pediátricas de Hospitales,Cárceles de mujeres, iglesias, o espacios comunitarios similares.
  • Hogares de los niños y entorno natural.
Abarca once meses del año en cumplimiento de la normativa legal, entre los meses de marzo a enero.
El Programa se desarrolla en forma diaria, de lunes a viernes, dando cumplimiento a la programación de las diferentes instancias de trabajo: con los niños, el Educador/a y su familia tanto individual como grupal, con las familias, y la locución de los programas radiales.
De acuerdo a las especificidades de este Programa Educativo, los Educadores/as cumplen una jornada laboral de ocho horas, período durante el cual llevan a cabo las actividades planificadas tanto a nivel individual como grupal con las familias y sus hijos. Asimismo, esta programación considera tiempo para el trabajo en equipo de los docentes y supervisores, la producción y locución de los programas educativos radiales, y el trabajo intersectorial, según corresponda.
El Programa Educativo para la Familia opera bajo la modalidad de Administración Directa, es decir, la totalidad de los recursos son entregados y administrados por JUNJI.

El Programa Educativo para la Familia tiene como marco referencial de su trabajo educativo las Bases Curriculares de la Educación Parvularia, las que definen los Contextos para el Aprendizaje, cuya coherencia, selección y organización deben favorecer los aprendizajes que se esperan lograr con los niños y niñas. Factor distintivo y determinante de este Programa lo constituye la participación directa de la familia en cada una de las etapas del desarrollo curricular.

La definición de Ciclos de las Bases Curriculares, se constituyen en un referente tanto para el Educador/a como para la familia, orientándolos sobre los períodos óptimos para el logro de determinados aprendizajes por parte de los niños y niñas. Asimismo, les facilita la selección de los objetivos en cada etapa de la vida del niño, y la organización de qué y cuándo aprende cada niño.

Las estrategias metodológicas que dan su identidad a este Programa contemplan instancias de trabajo con los niños, el Educador/a y su familia, tanto en forma individual como grupal. Por otra parte, en las instancias de trabajo grupal de niños consideradas en este Programa, la conformación de grupos estables tanto de niños como adultos permite crear interacciones y dinámicas que enriquecen el trabajo colectivo, y facilitan el seguimiento que realiza el Educador/a al trabajo educativo realizado.

Como elemento fundamental del proceso educativo desarrollado por el Programa Educativo para la Familia, su planificación expresa la intencionalidad del trabajo educativo que realiza el Educador y la familia en su carácter de primer educador de sus hijos. Ella considera la incorporación prioritaria, tanto para los espacios de trabajo grupal como individual de la familia en el hogar, de Experiencias para el Aprendizaje de los Núcleos Lenguaje Verbal y Relaciones Lógico-Matemática y Cuantificación, sin dejar de lado los restantes aprendizajes esperados que conforman la visión integral del niño y la niña.

Dicha planificación se da a dos niveles la que mantiene una absoluta correlación:

  • Aquella que elabora el Educador/a responsable del Programa y que puede plantearse a corto, mediano o largo plazo, y
  • Aquella que elabora la familia para el trabajo individual que realiza con su hijo.

Los principios que orientan la conformación de Comunidad Educativa, cobran su máxima representación en el Programa Educativo para la Familia, en donde esta última asume un rol fundamental y directo como educador de sus hijos e hijas; es decir sin su participación el Programa no puede llevarse a cabo.

El ejercicio del liderazgo técnico corresponde al Educador/a a cargo del Programa. Dicho liderazgo implica, entre otros, dar coherencia y real sentido a los distintos espacios de participación de los niños, sus familias y de la comunidad, quienes conforman la Comunidad Educativa de este Programa.

El funcionamiento de la Comunidad Educativa de este Programa, considera las siguientes instancias de encuentro:

  • Participación en la planificación general del trabajo educativo del Programa.
  • Elaboración de la planificación, ejecución y evaluación del trabajo educativo que cada familia realiza con su hijo o hija.
  • Participación en la planificación y desarrollo de encuentros educativos grupales.
  • Difusión de la labor educativa del Programa.
  • Participación en la entrega del material educativo a las familias de sectores lejanos.
  • Participación como aporte al conocimiento desde el saber especializado de áreas complementarias a la educación y la atención integral.

El desarrollo del Programa Educativo para la Familia conlleva el uso de dos tipos de espacios educativos: el primero, referido a los espacios estructurados en donde se lleva a cabo el trabajo educativo grupal o individual del adulto con los niños y el Educador/a; y el segundo, que releva el espacio familiar y su entorno como fuentes de aprendizaje.

En lo referente a los espacios estructurados para el trabajo educativo, el Programa considera la habilitación de una amplia gama de locales: comunitarios, box de Centros de Salud, salas y patios de Jardines Infantiles, entre otros, los que consideran una organización del equipamiento, mobiliario, recursos educativos y ambiente en general, que facilite las interacciones educativas del niño con el familiar, del trabajo entre adultos y entre los niños, según sea el caso.

Por otra parte, el Programa contempla al hogar como un espacio clave para el aprendizaje de los niños, por la identificación y cercanía afectiva que se establece en un entorno cercano, ambos, elementos que favorecen el proceso educativo. En este contexto, los Manuales que cada familia recibe y las emisiones radiales se constituyen en recursos que apoyan y orientan el trabajo educativo que realiza con su hijo o hija.

La organización del tiempo del Programa Educativo para la Familia se sustenta en los criterios generales definidos previamente. A su vez, en su ejecución establece una programación del tiempo según las estrategias metodológicas a desarrollar: trabajo educativo de los niños con sus familias y el Educador/a, encuentros de trabajo del Educador/a y la familias, y trabajo individual de la familia con su hijo. El tiempo destinado a cada una de ellas debe tener una duración suficiente para realizar procesos de interacción y seguimiento de significancia para los distintos actores que toman parte del Programa.

El Programa Educativo para la Familia se operacionaliza a través de una diversidad de instancias educativas que tienen como objetivo favorecer la integración de aprendizajes de los adultos con relación a la educación de sus hijos e hijas, ya sea en forma individual o colectiva, potenciando su rol educativo frente a ellos. Estas instancias educativas operan en forma articulada y son:

  • Encuentros educativos grupales del Educador con los niños con la participación directa de sus familias.

Su implementación está sujeta a que las condiciones geográficas posibiliten concentrar un número suficiente de niños; sin embargo pueden emplearse instancias como rondas médicas u otras de concentración de la población. Constituyen espacios de interacción educativa entre el Educador/a, los niños y los familiares, en donde estos últimos, bajo la mediación del Educador/a planifican, ejecutan y evalúan el trabajo individual que realizan con su hijo o hija,. Se denominan Centros de Actividades y se implementan en diferentes lugares físicos de acuerdo a las realidades locales. Cuentan con equipamiento y material didáctico específico normado institucionalmente.

  • Encuentros educativos individuales del Educador con el niño y su familia

Constituyen una instancia educativa del Educador/a con la familia en el hogar de esta última, a objeto de reforzar en forma individual el trabajo educativo que se realiza en el hogar con los niños y niñas. El Educador/a y la familia analizan y evalúan los contenidos de las emisiones radiales, el trabajo con los Manuales, al mismo tiempo que el Educador/a refuerza aprendizajes y orienta respecto a las inquietudes y dudas surgidas en el trabajo educativo realizado por la familia con sus hijos e hijas.

  • Trabajo educativo de las familias con sus hijos e hijas en el hogar

Constituye un espacio sistemático de interacción educativa de la familia con su hijo/a utilizando como apoyo los Manuales educativos y los contenidos de las emisiones radiales. Tiene por objetivo la creación por parte de la familia de situaciones de aprendizaje para sus hijos/a, a partir de los elementos y contextos de la vida diaria y del entorno natural y social en el cual están insertos. Al mismo tiempo, posibilita la integración de los distintos miembros de la familia como actores directos del proceso educativo de sus niños y niñas

  • Audición de programas radiales con contenidos educativos

Esta instancia tiene por objetivo apoyar a la familia en su rol de educador de sus hijos e hijas, proporcionándole sugerencias de actividades educativas factibles de realizar en el hogar, así como metodologías de trabajo que faciliten el proceso de aprendizaje de los niños. Al mismo tiempo incorpora contenidos referidos al mejoramiento de la Calidad de Vida, como elemento básico de las condiciones que favorecen el proceso de aprendizaje.

El proceso de evaluación del Programa Educativo para la Familia se sustenta en los criterios definidos para este Contexto en las Bases Curriculares de la Educación Parvularia.

Integra la evaluación que sistemática que realiza el Educador/a y la familia centrándose en los aprendizajes que se esperan lograr con los niños, así como en los demás elementos curriculares del Programa. Considera evaluación diagnóstica, formativa o de proceso, y sumativa o final. A nivel institucional, el aprendizaje de los niños participantes de este Programa es evaluado a través de la aplicación de un instrumento a nivel nacional. Además, en el caso de la modalidad en el Centro de Salud, se cuenta con evaluaciones del desarrollo psicomotor de los lactantes.